domingo, 14 de diciembre de 2008

"La historia de Pablito"

Pablo es un niño de 10 años, familiar mío que llegó a ser obeso, y ahora padece sobrepeso (no olvideis que no es lo mismo), el cambio ha sido debido a su crecimiento en la actualidad, lo típico de.. "cuando crecen se estiran". Hasta entonces llevaba un seguimiento por parte de un endocrino, visitas de vez en cuando, sus padres (mis tíos) lo llevaban y parecía que era llevarlo allí y ya está todo hecho, olvidándose de su faceta como padres de inculcar un hábito alimenticio saludable, evitar el sedentarismo, es decir, estar un poco encima de él, por que él es un niño y no se va a dar cuenta de esas cosas si un referente no le aconseja.
Yo como futuro profesional de la eduación física, y como familiar suyo, no estaba tranquilo de ésta situación, la gente piensa o tiende a decir lo siguiente: "bueno, ya crecerá y adelgazará", e indirectamente, tiempos atrás, sin decirles lo que tienen que hacer en ningún momento, insistía a mi tíos que, aunque Pablito viva en una urbanización y vaya mucho a la piscina en verano, o a jugar abajo a la calle con sus amigos alguna tarde, eso no lo es todo, habría que apuntarle a un deporte, e ir poco a poco inculcándole esos valores que fomentan el "no sedentarismo" y así que se adapte poco a poco a un ritmo de vida en el cual el deporte adquiere un protagonismo más que importante, ya no sólo en su vertiente motriz (realizar actividad física), sino también como un medio de socialización para el niño, hacer amigos, y más conociendo a Pablito, un nano muy dicharachero, simpático y extrovertido como el que más.
Pablo en la actualidad está consiguiendo los objetivos que deseo, juega a Rubgy en el equipo del colegio, las clases de educación física no le desmotivan de normal, parece que se siente a gusto.. pero también se que, de manera extraescolar, debería llevar una vida más activa; le encanta jugar a la play Station, y mientras juega, se está "zampando" una bolsa de gusanitos o de lo que sea; yo intento ir más allá y necesito conocer su opinión respecto a las clases de Educación física, ese día a día, y sacar una serie de conclusiones, principalmente saber qué falla realmente, ya que mis tíos según ellos intentan estar encima de él, evitando esas acciones que fomentan el sedentarismo, para conocer un poco más de todo, e intentado realizarle a Pablo una especie de "entrevista", entre comillas por que es impactante realizarle una entrevista que le recuerde indirectamente aunque yo no quiera, que está gordito, y le puede ofender, a él y a sus padres; por tanto he planteado la entrevista más como una conversación amena y familiar, aunque las preguntas saltarán a la vista como ahora vereis:
(R)ubén (yo): "Hola Pablo, ¿cómo estás?"
(P)ablo: "bien primo, y tú..."
(R): "¿Cómo va la escuela? Me ha dicho un pajarito que lo apruebas todo..."
(P): "Bien, si lo apruebo todo, aunque el cole es un rollo la verdad..."
(R): "me alegro que vaya así de bien, ¿cual es la asignatura que más te gusta?"
(P): "Plástica, me gusta mucho dibujar y hacer manualidades"
(R): "¿Y Educación Física no te gusta? Para mí siempre era la preferida.."
(P): "Bueno.. a veces"
(R): "¿Cómo que a veces?"
(P): "Pues que cuando hacemos juegos o deportes que molan me lo paso bien, pero cuando el profesor nos manda a correr sólo me aburro y me canso.."
(R): "Ahhh.. y el profe de Educación Física ¿qué te parece, te gustan sus clases?"
(P): "A veces sí a veces no" (deduzco su contestación en relación a la de antes).
(R): "¿Se interesa por los alumnos, es simpático con vosotros, se preocupa por tí y por los demás?
(P): "Sí, me anima en las clases cuando las cosas no me salen, y luego me pregunta..."
(R): "¿Qué te pregunta?"
(P): "Si me lo he pasado bien, si me he cansado mucho o no..."
(R): "Ahh eso está muy bien.. ¡oye! y con tus amigos del cole ¿qué tal? ¿os llevais bien?"
(P): "Sí...." (un sí poco rotundo y convencedor).
(R): "pero.. ¿no os insultareis ni nada no? ¿alguna vez te ha insultado un amigo, o tú a él?"
(P): "Sí, alguna vez me han llamado gordo, pero yo le contesto y también le insulto, o le pego una colleja..." (cabe decir que Pablo aparte de ser más grandote, es más alto, le saca una cabeza a la mayoría)
(R): "¿pero... te pasa ésto mucho, o te ha pasado muy pocas veces, en alguna "peleilla entre amigos?"
(P): "no se... pocas veces, los amigos nos llevamos bien, pero cuando nos peleamos jugando al futbol en el recreo, o en alguna clase de educación física, siempre pasa lo mismo"
(R): "Y el profe.. ¿qué hace? ¿Os riñe o riñe a quien insulta?"
(P): "Si lo escucha sí... le riñe a quien ha insultado y si no pide perdon le castiga"
(R): "¿Y qué castigo le pone?"
(P): "Depende, hay veces que nos hace dar vueltas al campo, o nos hace quedarnos antes de terminar la clase a recoger el material"
(R): "¿Oye Pablito, y el Rugby qué tal?
(P): "Me lo paso muy bien y juego mucho, mi entrenador dice que lo hago muy bien"
(R): "¡Que guay Pau!" =)
(R): "veo que haces cada vez más deporte y eso es genial, ¿te gusta lo que haces verdad?"
(P): " Sí, por que me divierto, más que en Gimnasia en el cole, que es más rollo..."
(R): "¿Los papás te apoyan, te preguntan cómo van las clases y los entrenes?"
(P): "No mucho"
(R): "Bueno "tete", me alegro que te lo pases bien en lo que haces, sigue así, que el deporte es muy bueno, mejor que la Play jeje"
¿Qué pensais acerca de Pablito en su relación con el deporte y la educación física?
¿Considerais que la motivación extrínseca (ámbito familiar) es la misma que la intrínseca?
¿Qué creeis acerca de cómo actúa el profesor de educación física de cara a la motivación de sus alumnos, y también sobre los problemas que se dan puntualmente en las clases (insultos, riñas, etc)?
¿Pensais que éstos problemas crean desmotivación a Pablo, y quizás por ello se encuentra mucho más a gusto en su deporte (Rugby) que en las clases del cole?
Casos como estos nos vamos a encontrar seguro en un futuro no muy lejano cuando seamos profesores, y tenemos que ser conscientes de como actuar al respecto, es por ello que considero importante una vivencia como la de Pablito para entender mejor el contexto que estamos analizando en nuestro Blog.

1 comentario:

AngeLucas dijo...

Como ya comenté al hablar sobre el tema de “Sanidad”, creo que en esta situación concreta el problema vuelve a ser el mismo: no concienciamos a los padres de la importancia de una buena educación. Los padres quieren mucho a sus hijos, y es normal, por lo que tratan de tenerlos felices y está claro que darles la mejor educación posible, ¿pero a qué precio?. Los padres deben saber decir No ante ciertos caprichos o apetencias de los niños, especialmente cuando son pequeños.
Y esta claro que el niño no va a ser menos feliz por no tener una consola. E incluso teniéndola, no es razón para que se pase incalculables horas sentado apretando unos botones. Es tarea de los padres inculcar hábitos saludables, y Pablito no va a comer gusanitos si no hay en casa.
A este respecto, creo que deberían existir cursos de formación sobre hábitos saludables para padres, pues aunque en algunos casos la obesidad es genética y hereditaria, la mayoría de las veces es por “meritos propios” por decirlo de alguna manera, y muchas veces es consecuencia de que los padres no saben cómo actuar con sus propios hijos.
¿Cómo puede ser que Pablito, un chico joven y lleno de energía, no esté realizando ninguna actividad físico-deportiva extraescolar? Pues posiblemente por los padres, quienes desde un principio no han sabido manejar la situación como es debido.
Por último, las clases de Educación Física. Los profesores son también modelos de imitación por parte de los alumnos, el problema es que muy pocos estudiantes se toman en serio esta asignatura. Por ello, debemos demostrar a través de una enseñanza de calidad que esta asignatura también es importante dentro del currículum académico, que hay que esforzarse para aprobarla y de la cual se pueden sacar muchas cosas buenas, entre ellas, como no, la mejor manera de cuidarse y de llevar a cabo un estilo de vida que nos garantice un nivel de calidad de vida óptimo.

Ángel Lucas Cuevas